Ahora sí que ha llegado el momento de ir a clase, lo único
malo es el levantarse pronto ya que este año le toca empezar a las 8 de la
mañana, menudo madrugón. El grupo de este año es completamente diferente y no
conoce a nadie pero tampoco le hace falta, el siempre ha pensado que los amigos
se hacen fuera de clase.
Como era de esperar llega tarde, todos ya están sentados,
y como era de esperar todo son chicas, mientras avanza nota algún cuchicheo a
sus espaldas pero no le molesta dado que el año pasado ocurrió mas o menos lo
mismo.
Empieza la clase y como en todas las asignaturas
desconecta, no es porque no le interese lo que se está diciendo sino porque se
le va la cabeza por cualquier tontería.
Acaba el primer día y la verdad es que no ha cruzado
palabra con nadie. La semana pasa más o menos de una manera muy monótono, son
los primeros días y tiene que organizar muchas cosas, es por eso que cuando se
quiere dar cuenta la semana ha llegado a su fin.