Eran las 11 de la mañana
de lunes y como ya no iba a llegar a casa decidió quedarse a almorzar con su
amigo Pascual. Los dos se fueron hacia el bar del pueblo y estuvieron
prácticamente toda la mañana hablando de su vida. La conclusión de la larga
conversación fue que los dos se iban a San Vicente ya que Pascual no tenía
trabajo.
Volvieron a casa de
Pascual para hacer su maleta y rápidamente dirigirse a Alicante. Nada más
entrar a la casa apareció Carlos y para la sorpresa de todos tenía la casa
limpia y estaba estudiando.
Después de todas las
presentaciones y explicaciones se acostaron un poco ya que habían decidió que
por la noche celebrarían la llegada del nuevo inquilino.
Nada más despertarse de
la siesta empezaron a llamar a sus amigos, para hacer una pequeña fiestecita,
en su casa. Antes de acabar de arreglarse ya estaban llegando amigos, y como
era de esperar Carlos llamo a mucha gente desconocida.
Empezaron todos a beber,
la música cada vez estaba más fuerte y cada vez entraba más gente. Eran ya las
dos de la noche y se abrió otra vez la puerta pero esta vez eran Lucia y las
chicas de clase.